miércoles, 21 de enero de 2009

para los zorros de verano









vale la pena quemar los oídos por una causa justa...



4 comentarios:

la muchacha de los rulos dijo...

harmosooo todo lo que sonó, harmosa tu vozzz, ahora... trata de no amagar con "la montaña" daaaale??? jajaja porq uno como que se emociona y se come los amagues asi, como yo.

abrazo jorrrrrge.

Agustina dijo...

Pola...

Uno ni se imagina lo que viene después del café y no hablo de las ganas de comer o de andar en bici o fumarse un cigarrillo. Hablo del tiempo, de los versos mentirosos, de acostumbrarnos, darse un poco por vencido, por lo menos hasta darnos cuenta de la estupidez en que andábamos metidos, todo por descubrir que aquello que buscábamos empecinados no existe más acá, no sé si existe. Y es la eterna búsqueda, después convencernos del papel ese que encontramos en el subte, tierra abajo, cuántas palabras, cuántas nomenclaturas para un mismo desconcierto.

Y yo no sé por cuántos cafés anda, supongamos dos o tres mientras yo le cuento que suena hoy por hoy, que su voz me recuerda al invierno que espero o recuerdo, a próximos cafés.

Abrazos siempre.

Gugú

Solita dijo...

Es peligroso cuando el verano triplica las pecas.

(ya sé, mi comentario no tiene nada que ver con nada)

Salud!

anitamusical dijo...

yo digo q volvamos adefender al zorrito..von quintiero cuac
estoy quemadaaaaaaa