el barrio se viste con tu nombre . este otoño va a estar lleno de fatalidades y recuerdos estallando en cada cuadra . me veo caminar con un sobretodo marrón que me prestaste el año pasado . me veo sonreír, despreocupado . la pena queda lejos . la felicidad es una foto borrosa en la que siempre estás vos . el sol se refleja en mis lentes redondos y espejados . veo las hojas que se desprenden de los árboles . las veo caer, en fatal e inevitable pausa . las veo inundar la calle hasta taparme los pies . toda la vida en cámara lenta a esta hora de la mañana . todos los perros del barrio ladrando al mismo tiempo para componer una alarma que nos despierte del letargo . en mis auriculares reverbera el angustiante “and now we are one in everlasting peace” . y te veo cruzar a los saltitos por la calle empedrada . esquivando autos a los pedos y charcos de lluvia de la noche anterior . esquivando balas de viejos tiempos . de amores truncos . de gente que no . te veo esquivar todos los rincones que alguna vez mordieron . vas herida por el tiempo y la ausencia . en tus costillas el carmesí de la sangre adolescente . los sueños cagados a palos en el baño de un bar de zona norte . la separación que te rompió para siempre el corazón . el Kintsugi delicado y preciso que te hace distinta y especial . tu alma envuelta en un pañuelito con las iniciales de tu abuela .
te pesa el cielo y a su vez te veo tan llena de vida en la esquina colorida de la verdulería . sos un color nuevo que se mezcla a la perfección con ese pedacito de realidad . quizás esto es ser feliz . capturar a este momento por la espalda . como a un Pokemon . como a una foto que se disuelve ante mis ojos . condensar todo lo bueno y simple del mundo en una esquina de nuestro barrio . lo vi pasar más de una vez .
vivís en el 1853 y lo sé muy bien porque son 100 años antes del nacimiento de mi viejo . esa siempre fue la referencia . mi memoria actúa de maneras misteriosas . ata cabos y construye puentes entre datos absolutamente opuestos . guarda detalles que nadie ve . olores que pintan una foto . nombres inventados para cada uno de tus lentes . la carcajada lenta que desatas en ciertos momentos graciosos . la manera en la que te acomodas los lentes con el dedo . la manera en la que tus ojos se clavaron en mí aquella primera tarde . me mirabas desde el piso, mientras probaba tus pancakes que fueron la excusa para por fin conocerte . mi memoria es un cajón lleno de papelitos importantes . escribo a diario sutilezas sobre vos . me sé las canciones ochentosas que escuchamos juntos un sábado random a la mañana . sé cuál es tu flor preferida . la peli de Woody Allen que mirarías hasta el hartazgo .
100 años antes la vida era otra
y sin embargo, siempre fuimos nosotros
perfectos extraños jugando a conocerse
producto del sueño de un borracho que se murió de amor
la petaca gotea sobre el cordón de la vereda . se desata el dibujo perfecto de un río olvidado en la jungla de metal . algún día volveremos al abrazo que nos obligue a pensar en 100 años hacia adelante . pero primero tendremos que perderlo todo . tendremos que volver a cero para cruzarnos en la calle sin saber nuestros nombres . tendremos que desarmarnos enteros para poder armarnos de nuevo .
para pensarnos de lejos
a solo cinco cuadras de distancia
No hay comentarios:
Publicar un comentario